¿Quién te enseñó a administrar tus ingresos?

 

Muy probablemente, aprendiste a los golpes y poco a poco, mientras has ido adquiriendo compromisos, vas destinando parte de tus ingresos para cubrirlos. Sin embargo, ¿cómo saber si lo estás haciendo bien o mal?. No hay fórmula adecuada.

 

Lo que sí es cierto, es que hay algunos aspectos claves que todas las personas que reciben ingresos, deben realizar.

 

Sin importar a qué te dediques, cuántos años tienes o cuáles son tus planes a futuro; todos  aquellos que tienen una fuente de ingresos, tienen que hacer 5 cosas obligatorias.

 

1. Lo Primero es AHORRAR

Ahorrar es lo primero que debes hacer cuando recibes tus ingresos porque si lo dejas hasta el final.. ¡no lo harás!

Pensar que primero pagamos todos, compramos, disfrutamos y luego de eso, vamos a ahorrar lo que queda, es un autoengaño. Por eso la famosa frase que dice “Primero págate a ti mismo”

Debes tener  cuentas de ahorros separadas, sólo destinada a ahorrar y con un propósito. Es ideal que mantengas mínimo 2 cuentas de ahorro: una en la que ahorres para formar tu fondo para emergencias y otra, en la que ahorres para tus metas.

No mezcles tus ahorros con la misma cuenta que utilizas para hacer tus pagos y recibir tus ingresos. Eso hace que llevar tus cuentas y hacer crecer tus ahorros se vuelva más complicado.

 

 

2. Invertir para tu Jubilación

 

Nunca eres demasiado jóven para pensar en esto. El momento ideal para comenzar ahorrar para la jubilación es a partir de tu primer empleo. Sí, en serio. 

Si tienes 18 años, tendrás tiempo para ir ahorrando e invirtiendo de poco a poco en tu jubilación.

 En cambio, si ya tienes 50 años, ya no tendrás el mismo tiempo para ahorrar el dinero que utilizarás para vivir después de jubilarte. En ese caso, tendrás que seguir trabajando hasta conseguir el dinero suficiente para vivir. Es eso precisamente lo que se quiere evitar.

 Es por eso que lo ideal, es que comiences YA

 

3. Pagar tus pólizas de seguros médicos y seguros de vida

 

Contar con un seguro es tener un respaldo a tu favor. Nunca sabes cuándo puede pasar algún imprevisto y darle un giro de 180 grados a tu vida y la de tu familia.

 Cuándo tienes que enfrentarte a enfermedades o accidentes, tienes suficiente estrés como para agregarle un problema adicional, como por ejemplo pensar en el dinero y en cómo hacer para pagar ese evento inesperado.

 Asegurate y mantén ese respaldo a tu favor. Es mejor tenerlo y no necesitarlo, que necesitarlo y no tenerlo.

 

4. Pagar tus obligaciones y pagar extra

 

Por su puesto, pagar todas tus obligaciones a tiempo: tus gastos y deudas. 

Para ello, es muy importante que manejes tu presupuesto mensual de manera tal que puedas llevar un control sobre los tipos de gastos y obligaciones que tienes y cuándo pagarlo. Sobretodo, en el tema de las deudas, trata de programarte para abonar extra y así, podrás cancelarlas más rápido.

 

5. Muy pero Muy importante: Disfrutar la vida

 

¡No somos Robots!  Está bien que pensemos en el futuro y nos planifiquemos para ello. Pero, también tenemos que disfrutar el presente.

Si está dentro de tus posibilidades (y dentro de tu presupuesto) prográmate para hacer una de tus actividades favoritas: ir al cine, salir a cenar, ir de paseo.

Es cierto que debemos ser visionarios y pensar en nuestro futuro. Pero también tenemos que vivir el presente y disfrutarlo. 

 

¡Disfrutar del presente es importante!