El 10 de Octubre se celebra el día de la Salud Mental, un día que no podemos dejar pasar. Te preguntarás.. si este es un blog de finanzas, ¿por qué estamos hablando de salud mental?

Bueno, la realidad es que las finanzas y la salud mental están extremadamente relacionadas.

Cuando pensamos en el manejo del dinero y la salud mental, hay 2 ópticas en la que podemos evaluarlo. Aquí te contamos un poquito más

 

Primero: Cuando el dinero es el problema

 El dinero, queramos o no, es uno de los pilares de nuestra vida y aunque algunos digan que “el dinero no importa”;  seamos sinceros: el dinero es lo que te da de comer, paga el techo en donde vives,  la ropa con la que te vistes y prácticamente todo lo material que posees. ¿Estamos de acuerdo en que es importante? Ok, seguimos.

Dándole al dinero la importancia que se merece, entendemos que tener problemas económicos puede ser sumamente grave y que tiene consecuencias en nuestra salud.

La pérdida de un empleo o el diagnóstico de una enfermedad son eventos inesperados que pueden afectar económicamente tu situación actual, prácticamente, haciendo que todo cambie de la noche a la mañana.  Ante la falta de recursos económicos nos hacemos más vulnerables a situaciones estresantes como por ejemplo, no poder hacer frente a los compromisos o tener que desmejorar el estilo de vida que acostumbrábamos.

Por otro lado, a veces no hace falta que ocurra algo inesperado, sino que la mala administración o el nivel de endeudamiento llega a un punto extremo, lo que nos lleva a vivir situaciones estresantes y con consecuencias en tu salud. Puedes leer más sobre ¿Cómo afectan los problemas de dinero en la salud? en este link.

La acumulación de estrés intenso y prolongado puede dar pie a problemas de salud mental como ansiedad o depresión, los cuales deben ser tratados por un especialista.

 

 

Segundo: Cuando el dinero es la salida de escape

 Al momento de tener que lidiar con las emociones, a veces encontramos “salidas de escape”  que nos hacen sentir mejor en ese momento. Para algunos, su salida de escape es comer. Para otros, su salida de escape puede ser gastar dinero.

Tratamos de lidiar con nuestras carencias afectivas haciendo compras o gastando dinero que no tenemos. Aunque la salida de escape es una salida rápida a la situación o malestar que se está sintiendo, no es saludable ni sostenible en el  tiempo. Es una sensación que genera placer en el momento y después, genera sentimiento de culpa y al final, nunca tratamos la causa raíz de nuestro problema.

Un ejemplo de ello, es la terapia de compras: aquella en la que nos vamos de compras para recompensarnos por algo o para subirnos los ánimos. Puedes leer el artículo de la terapia de compras aquí. Igualmente, también están los casos en los que las compras y el uso del dinero es descontrolado, el cual puede ser un síntoma de algún tipo de patología, el cual debe ser tratado con un especialista.

 

En fin..

Finanzas y Salud Mental están íntimamente relacionadas.

Se dice que las finanzas personales es 80% emociones, porque nuestras decisiones están relacionadas a lo que pensamos y sentimos. Si tienes problemas financieros, analiza cómo está afectando tu salud mental y busca la ayuda necesaria para solucionarlo.

Tratar de cuidar de nuestro dinero sin cuidar de nuestra salud mental, es como usar un paraguas con huecos en un día lluvioso: ¡será por gusto!