“Ésta fue una pésima semana, me siento mal.. necesito consentirme, regalarme algo, simplemente quiero sentirme mejor”

¿A quién no le ha pasado esto?

 

Consentirnos después de haber pasado por una situación difícil, puede ayudarte a relajarte o pasar el disgusto. Es por eso que la “Terapia de Compras” suele ser tan popular para distraerte y subir los ánimos cuándo te sientes mal.

 

La Terapia de Compras consiste en ir de shopping y según algunos estudios, esta terapia ayudará a elevar tus niveles de dopamina, haciendo que el hecho de comprar eleve el nivel de placer que sientes en ese momento.

 

Utilizar esta terapia de manera esporádica (y con control) puede traerte beneficios. No somos robots, ni estamos en esta vida para sobrevivir, también es necesario darse gustos. Sin embargo, también hay algo que debemos considerar y es que esa sensación de placer puede durar muy poco tiempo y al rato, después de haber comprado miles de cosas por impulso, vuelves a sentirte con bajos ánimos y a veces, con sentimiento de culpa por haber gastado demasiado dinero.

 

Irse al extremo y canalizar todas tus emociones a través de la terapia de compras, puede traerte consecuencias graves a tu vida emocional y financiera. Algunas personas se vuelven adictas a la terapia de compras y entran en un círculo vicioso: sentirse estresados por todos sus problemas (incluyendo los financieros), irse de terapia de compras para sentirse mejor y comprar miles de cosas por impulso y luego, arrepentirse y sentirse mal porque empeoraron su situación financiera. Así como dice el dicho “El remedio fue peor que la enfermedad”.

 

¿Cómo saber si estoy abusando de la terapia de compras?

 

 

Señales de alarma: ¿cómo saber si estoy abusando de la Terapia de Compras?

 

La terapia de compras está llena de compras por impulso, es decir, todas aquellas compras que generan este comportamiento en ti: “lo veo, lo quiero y lo compro”.

 

Las comprar impulsadas por tus emociones genera un sentido de urgencia por realizar la compra porque sientes que es una gran oportunidad y que tienes que aprovecharla ya, sea como sea. Entendiendo esto, ahora identifiquemos cuáles son las señales de alarma.

 

Para saber si estás abusando de la terapia de compras, ¿te sientes identificada con alguna de estos comportamientos?:

 

  1. Lo único que logra aliviar tu malestar, bajos ánimos o estrés es salir de terapia de compras
  2. Presentas problemas financieros y/o de endeudamiento, sin embargo, no consideras que eso sea un impedimento para seguir comprando porque, esto es algo que te hace sentir bien y eso, es lo que realmente importa
  3. No logras distinguir entre necesitar o querer algo, por eso es difícil contestar honestamente si ¿lo puedo pagar?
  4. Siempre tienes ese sentido de urgencia por querer comprar algo que te guste y sientes que no puedes esperar un par de días para regresar a comprarlo. 

    Algunas medidas a tomar

En definitiva, ser consciente de la situación y querer tomar medidas correctivas al respecto, es el primer paso. Algunas recomendaciones para reemplazar la terapia de compras:

 

  • Buscar maneras alternativas de liberar estrés
    Piensa en cuál es tu pasatiempo o en algo que disfrutes hacer (sin pensar en las compras). Muchas personas encuentran que haciendo ejercicio, es una manera en la que logran despejar su mente. Otras actividades en las que podrías pensar es en cocinar, salir a dar una vuelta caminando, escribir o leer un libro. Son actividades sanas, que pueden ayudarte a distraerte y despejar tu mente. El punto es que encuentres mínimo 2 actividades que disfrutes y en la que puedas liberar el estrés.
  • Desarrollar Inteligencia Emocional
    La inteligencia emocional te permite reconocer e identificar las emociones en ti mismo (autoconciencia) y también, te da la capacidad de controlar los impulsos y retrasar la recompensa inmediata (autocontrol).  Los expertos indican que algunas maneras para desarrollar tu inteligencia emocional son la meditación, llevar un diario de las emociones, leer libros de auto-ayuda, sesiones de coaching, entre otros.

 

  • Buscar ayuda de un profesional
    Por su puesto, en ocasiones el control de las emociones y/o problemas que tenemos en nuestras vidas necesita una guía de un profesional. Si ya lo has intentado todo y aún no logras superar tu obsesión por las compras impulsivas o terapia de compras, considera acudir a un profesional para que te guie en el proceso.

 

En conclusión

 

Es irónico que cuando tenemos miles de preocupaciones (incluyendo las preocupaciones financieras) nos acostumbramos a la terapia de compras como nuestra única y “más efectiva” medicina. Aunque puede ser muy placentera en el momento, su efecto reconfortante dura poco y además, puede causarle grandes problemas a tu bolsillo.

¿Podemos usar la Terapia de Compras? Quizás si, muy de vez en cuando. Nunca abusar.

Lo que si es cierto es que tenemos que aprender a encontrar otros métodos que nos ayuden a liberar estrés, como hacer ejercicio, salir a dar una vuelta al parque o conversar con alguien. Al final, es cuestión de gestionar nuestras emociones y encontrar terapias más efectivas y sin efectos secundarios.