Uno de los actores más involucrados con nuestras finanzas personales, son los bancos. Allí es donde tenemos nuestros ahorros e inclusive, dónde pedimos prestado al momento de querer comprar nuestra casa, nuestro carro o para muchos otros proyectos. 

Para sacarle el jugo a la relación que tienes con los bancos y que sea favor de tus finanzas personales, primero es esencial que entiendas cómo funciona

Realmente, ¿Cómo funcionan?

Los bancos son como un bicho raro porque tienen un funcionamiento particular y además, tienen muchísimas regulaciones que cumplir. ¡Obvio! no es de sorprenderse, porque son los que manejan el dinero. 

El negocio realmente de ellos es ser intermediarios financieros. Ellos reciben el dinero de las personas que quieren ahorrar, le pagan un interés a la persona que ahorran y ellos administran ese dinero. También, se encargan de brindarle dinero en calidad de préstamo, a las personas que quieren consumir o invertir, cobrándole una tasa de interés también.  

En palabras sencillas, el producto es el dinero y el precio, es la tasa de interés.  

Si el precio del dinero es el interés, ¿Por qué la tasa de interés de las cuentas de ahorro y los préstamos es tan diferente? 

Es por todos los costos asociados que el negocio de tener un banco, tiene que asumir. 

Comenzando por el costo de fondos, que es la tasa de interés que le pagan a los depositantes. 

Seguido por el gasto de reserva, que es la reserva de dinero que tienen que hacer los bancos, por la probabilidad que un cliente no pague su préstamo y éste, se convierta en una pérdida. Esta es una reserva que los bancos deben hacer obligatoriamente y representa un gasto. 

Por último, está el gasto operativo que son todos los gastos asociados para que el banco funcione, es decir, sus colaboradores, las sucursales, las plataformas tecnológicas, etc. 

¿Y si le sacamos el jugo, poniendo un tope a la tasa de interés que nos cobran?

Suena bonito en papel pero la realidad es que no funciona así. Te lo explicamos con este ejemplo: 

Imagínate que tienes un negocio de vender sillas y las vendes en $20. Para hacer las sillas, hay varios costos asociados que suman $12. Lo que resta, es decir, eso $8, es tu margen de ganancia. 

Todo bien por el momento, pero imagínate que por algún motivo, ahora hay una ley que indica que las sillas las puedes vender máximo en $10. Con ese precio, no te alcanzaría ni para cubrir todos los costos asociados, ni para obtener ganancias y claro, nadie hace un negocio para perder dinero. 

Eso es exactamente lo que pasaría con los bancos al poner topes en las tasas de interés. Los préstamos o tarjetas de créditos que sobrepasan esos topes, ya no son rentables para los bancos y el efecto es totalmente adverso, porque esas personas se quedarían sin poder acceder a los préstamos.

Para ver más detalle la explicación de este punto, te invitamos a ver nuestro IgTV en este link. 

Ahora si, sácale el jugo a los bancos con estas 3 acciones

Primero, aprovecha la competencia 

Siempre busca opciones, revisa cómo están los otros bancos e investiga que hay en el mercado. Usualmente, las personas se quedan con un banco por la costumbre. Sin embargo, cotizar nuevas opciones, puede ayudarte a encontrar mejores ofertas de productos e inclusive, buenas opciones para consolidar o refinanciar tus deudas existentes. 

Segundo, aprende sobre los productos bancarios

No siempre te conviene usar la tarjeta. 

No siempre te conviene pedir un préstamo. 

No siempre te conviene la cuenta de ahorros. 

Todos los productos bancarios pueden ser buenos o malos, dependiendo para qué quieras usarlos. Realmente, todo depende de tu situación y de los planes que tengas.

Es algo así como aprender qué tipo de zapatos debes ponerte según cada ocasión. Unos tacones, no te servirán para hacer senderismo. 

Tercero, conviértete en el cliente ideal 

Si te conviertes en el cliente ideal, eres al que más van a buscar y al que mejores opciones le van a dar.

¿Cómo hacerlo?

  • Primero, paga a tiempo todos tus compromisos, siempre. 
  • No sobregires nunca tu tarjeta de crédito, ni la lleves al limite, úsala con prudencia. 
  • Tus deudas, mantenerlas con un límite máximo del 30% de tus ingresos mensuales. 

Mantener unas finanzas saludables, ser puntual en tus pagos y ser educado financieramente, te convierte en un gran cliente y con muchas ventajas. 

Ahora sí, ¿estás listo para sacarle el jugo a tu banco?